16/4/10

LEYENDAS

Leyenda de la Virgen del Rosario patrona de Teteles


La Santísima Virgen María lleva el nombre de Virgen del Rosario porque ella en el año de 1208 se le apareció en España con un rosario en la mano a Santo Domingo de Guzmán y le dijo: Ten este rosario como muestra, para que hagas muchos conforme al modelo, y predica sobre los privilegios del Santo Rosario que encierra en cada misterio. De la mano creadora del escultor don José Castillo descendiente de familias españolas establecidas en este lugar por lo años 1599 a 1600 y al iniciarse la construcción del templo, bajo la influencia de los frailes dominicos que recorrían la región y ya en la tercera década del siglo XVIII, se hicieron las imágenes escultóricas de un Cristo, la Purísima Concepción y el niño Dios. Por ser devoto de la Virgen del Rosario y en agradecimiento a los favores recibidos, tomando como modelo a su hija más hermosa, se dedicó con toda devoción y veneración a esculpir su imagen. Al trasladarse la escultura de la casa del escultor ubicada en el lugar denominado Huixtla, al recién construido templo brotaron de las gargantas de todos murmullos de respetuosa admiración, despertando de inmediato la devoción y cariño del pueblo que la aclamó desde luego como la Inmaculada Reina del Pueblo Nuestra Patrona, Virgen del Rosario.

Otra versión narra que en una ranchería, llamada Xoquimixtla, tenia en su templo esculturas religiosas muy hermosas; entonces surgió un brote de epidemia que ocasiono gran número de victimas, las pocas familias que sobrevivieron abandonaron sus casas y se alejaron del lugar, las imágenes de su iglesia fueron conducidas a otros poblados, siendo así como llego al pueblo de Atempan el Señor del Calvario y a Teteles la Virgen de Rosario. Otros opinan que pudo haber llegado de España; sin embargo, la deducción más probable es que haya sido esculpida en este mismo ligar, como lo refiere la leyenda. (cronista González, H., 2010).

Leyenda de los nahualates


Se dice que en el rio del municipio, antiguamente las familias lavaban su ropa; sin embargo al caer la tarde ninguna persona quería seguir en ese lugar ya que se aparecían pequeños duendecillos que les hacían maldades, cuando la gente los escuchaba venir con sus risas, rápidamente recogían sus pertenencias y se escondían de ellos. Eran conocidos como “Nahualates”. Desde esa fecha todavía algunas personas tiene miedo de pasar por ese lugar en la noche y el rio aun es conocido como el “Rio de los Nahualates”. (ibídem, 2010).

1 comentario:

Anónimo dijo...

diantres y donde queda ese rio?, favor de decirme a ver si atrapo un duendecillo, jejeje. al menos mensionen donde esta ese rio.